Conexiones ciencia-arte. Colaboración Centro Botín.

El personal científico del Centro Oceanográfico de Santander (IEO, CSIC) participando en el Programa de Ciencias Marinas ha colaborado en la exposición "Enredos II: Nuno da Luz" en el Centro Botín, proporcionando datos oceanográficos que el artista transforma en arte sonoro, contribuyendo así a una muestra en la que el clima resuena dentro de la sala expositiva.

La obra de Nuno da Luz (Lisboa, 1984) puede definirse como un “arte ambiental” que, además de explorar fenómenos como la meteorología, las mareas, el viento o el cambio climático, traduce sus intensidades, ritmos y patrones en composiciones sonoras que transforman los espacios y la arquitectura. Este proyecto surge del interés del artista por las fuentes sonoras del entorno y por su potencial de transformación vibracional, capaz de involucrar a cuerpos humanos y no humanos, orgánicos y artificiales, a través de la denominada “resonancia simpática”.

La exposición presentará dos nuevas instalaciones sonoras del artista, producidas por la Fundación Botín, en las cuales continúa explorando el sonido como un medio capaz de revelar la arquitectura como una entidad dinámica y resonante. Esta idea dialoga con el propio Centro Botín que, sostenido sobre pilares, posee cierta elasticidad y vibra de formas tanto perceptibles como imperceptibles.

En estas nuevas obras, el sonido actúa también como una fuerza que traslada las condiciones atmosféricas de la bahía de Santander al interior de la sala expositiva. Bay of Santander Sonic Disposal Service (Servicio de eliminación sónica de la bahía de Santander) transforma los datos ambientales del entorno inmediato del edificio en sonido y vibraciones que recorren las paredes del espacio expositivo.

Los datos utilizados en la instalación han sido proporcionados por el Centro Oceanográfico de Santander (Instituto Español de Oceanografía IEO.CSIC), que ha colaborado con el artista en la selección de las variables más interesantes por sus distintos tipos de variabilidad y naturaleza. Entre ellas se incluyen la actividad de las olas, las corrientes marinas, el viento, la temperatura del agua y del aire, así como la salinidad de las aguas oceánicas frente a Santander. Estos registros proceden de la boya Augusto González de Linares, fondeada a 2840 metros de profundidad.

La muestra, concebida como una experiencia sensorial que conecta ciencia y arte, permaneció abierta al público entre el 31 de mayo y el 19 de octubre de 2025.

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